Después de tan lamentable suceso ocurrido en Tlacotalpan, al que muchos llaman “La Contingencia” (la doble inundación 2010), hay dos o tres situaciones que analizar; el tema que hoy nos ocupa es el de la oficina de Tesorería municipal.

Iniciaré con comentar que la oficina de Tesorería, al igual que otras en el Ayuntamiento de Tlacotalpan se encuentra en la planta baja del mismo, y pasada la primera inundación ninguna de estas oficinas sufrió daños mayores ya que el agua en el interior de estas alcanzó cuando mucho el nivel de la rodilla, además, de que se tomaron las medidas de precaución necesarias para evitar que equipos de cómputo, equipo de oficina y por supuesto, documentación y registros no fueran afectados por el agua del Papaloapan.
Hasta ahí todo iba bien, el problema inicia cuando días después, en la segunda inundación, evacuan de nuevo la ciudad (como si fuéramos parte de una película de Hollywood) y todas las oficinas o dependencias vuelven a tomar las medidas necesarias para evitar daños, menos en una.. si, en la oficina de Tesorería Municipal del Ayuntamiento de Tlacotalpan, que aún cuando tenían información de que el nivel del aguan iba a superar a la inundación acontecida hacía apenas unos días, no pudieron poner a salvo la documentación (estados financieros, facturas, nóminas,y un largo etc.), ni los equipos de cómputo donde se encuentran los sistemas de cobro, la información relacionada con la situación financiera del ayuntamiento, entre otras cosas.
El caso es que al día de hoy, 9 de noviembre y a casi 4 semanas de que el palacio municipal ofrece servicios, esta dependencia que es la encargada de emitir un “recibo oficial” cada vez que un ciudadano acuda a realizar algún pago, nos encontramos con que se encuentra “CERRADA HASTA NUEVO AVISO” ya que están a la espera de que un notario o personal del Órgano de Fiscalización (ORFIS) acudan para dar FE de que la destrucción que ahí todavía se nota fue ocasionada por la furia del Papalopan.
Lo delicado e increíble de esta situación es que en teoría, NO existe un respaldo de toda esta información, incluyendo los sistemas de cobro, por lo que si voy a realizar algún pago, en lugar de que emitan un “Recibo Oficial” foliado, lo que me dan es un simple pedazo de papel en el que me especifican la cantidad a pagar. Como es de suponerse sobre este de forma de cobro no existe control o registro alguno, y lo peor, es que de buena fuente, me informan que todo este recurso el cual debería de ingresar a las arcas de la tesorería en realidad está pasando a otras manos directamente.
Esto tipo de situaciones son las que en un momento me llevaron a comentar que era necesario crear algún tipo de “Comité Ciudadano”, el cual se encargara de vigilar que los recursos que están llegando a Tlacotalpan (recursos de la UNESCO, FONDEN, colchones, despensas, pintura, entre otros) tomaran el rumbo correcto, ya que han existido demasiadas anomalías en los procesos de entrega de parte de los funcionarios responsables.
Saludos y espero en la semana poder realizar otra entrega de lo que está ocurriendo en Tlacotalpan después de la “Contingencia”.